Aún quedan algunos… pero no todas lo apreciamos

Quien piense que un varón tiene licencia para prescindir de la etiqueta y las buenas costumbres como la amabilidad, la cortesía, el buen gusto y la elegancia, realmente está muy equivocado… por no decir alejado de la realidad.

Si bien hoy en día es un poco difícil distinguirlos, no significa que ya no quede alguno y en mi criterio hay dos sencillas razones que hacen que estén en peligro de extinción.

Me estoy refiriendo a los que en otrora eran llamados perfectos caballeros, cuya característica principal era su alta educación demostrada a través de sus actos, siempre desplegando cortesía y amabilidad, la caballerosidad con la que trataban no solo a las mujeres sino entre ellos mismos.

La primera razón que en mi criterio hace que estén en peligro de extinción se debe a que en los últimos años, ha surgido con bastante fuerza, una corriente feminista que busca la igualdad de género, exigiendo los mismos derechos y oportunidades que los hombres, que sin lugar a duda es una demanda justa e importante, pero a mi modo de ver hay algunas personas que lo hacen buscando una revancha queriendo demostrar superioridad y autosuficiencia, donde el mensaje principal es “yo puedo” y “no necesito” y de esta manera estamos ahuyentando a los pocos que quedan.

Es verdad que nosotras podemos hacer muchas cosas al igual que los hombres, tenemos las mismas herramientas, condiciones físicas e intelectuales, solo nos distingue nuestra naturaleza femenina, pero si no tenemos la capacidad de apreciar y valorar las atenciones de un caballero como una simple gentileza al cedernos el paso o abrir una puerta, poco a poco desaparecerán por completo.

No se trata de poder o superioridad, sencillamente es cortesía y amabilidad, elementos fundamentales en la etiqueta, comportamiento social y las buenas costumbres.

La segunda razón la atribuyo a que de manera equivocada muchos varones piensan que saber comportarse de manera adecuada está relacionado únicamente con la delicadeza de la mujer, por lo tanto es suficiente con que sea ella quien sepa vestirse de manera apropiada por ejemplo… un pensamiento machista sin duda.

Sin embargo, debo decir que he tenido el gusto de preparar y asesorar en muchas oportunidades a niños, jóvenes y adultos que se preocupan e interesan por estos temas, como también es bueno destacar que muchos padres de familia buscan complementar la formación de sus hijos varones introduciéndolos en el mundo de la etiqueta porque son conscientes que en gran medida, una vida exitosa dependerá de su educación.

La amabilidad tiene que ver con la forma agradable y cordial que una persona tiene al interactuar con otras, este trato jamás debe ser discriminatorio, tratamos bien al presidente de la compañía como al profesional encargado de seguridad, todos sin excepción tenemos derecho a ser tratados con el mismo respeto.

La elegancia no se debe confundir con la ropa que se utiliza únicamente para algún evento importante, se puede ser elegante incluso en un día ordinario, por supuesto hay que utilizar lo adecuado para cada ocasión.

Nuestra vida debe regirse por nuestros valores, debemos actuar siempre de manera correcta, de buena fe, nuestra bandera debe ser la lealtad y la honestidad.



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