Saber ser, saber estar…

¿Te preguntaste alguna vez cómo comportarte en una determinada ocasión? Pues vamos a dejar las vueltas e ir al punto…

Debemos comportarnos de acuerdo a las circunstancias, de acuerdo al entorno, debemos estar a la altura del momento, cada situación es muy particular, sin embargo hay que cuidar que nuestra personalidad no sea minimizada y desaparezca ya que nunca deberíamos perderla, eso no es negociable ¡jamás!

Cada uno de nosotros tiene una identidad y por nada debería ser distinta a lo que realmente somos, pero por supuesto también debemos cuidar y evitar detalles que podrían ser de poca ayuda en situaciones donde el saber ser y el saber estar es primordial.

Cuando hablamos del saber ser, nos referimos a las competencias que se denominan existenciales, el saber ser no solo es el conocimiento, vale decir la preparación, formación o la profesionalización que tengamos, sino los factores individuales como la personalidad y todo lo que está relacionado a ella; nuestro desempeño, comportamiento, etc.

Por supuesto no es el mismo comportamiento que se debe tener en una cena de negocios, como en un concierto de piano o para citar un ejemplo más radical en un partido de futbol y aunque no me agrade dar el ejemplo que daré ahora, es necesario para poder identificar mejor las distintas circunstancias que eventualmente podrían presentarse… se trata de un funeral, donde el comportamiento adecuado también es distinto.

Cada espacio es diferente y demanda ciertas pautas de comportamiento, algunas veces debemos ser más respetuosos y reservados como en un teatro, un concierto de piano, etc. en otras oportunidades seremos menos reservados con nuestras emociones como en un partido de tenis, futbol u otro deporte o actividad que por naturaleza demande que nuestras emociones sean más evidentes, lo que no se vería muy bien en el ejemplo anterior (funeral)…

A ningún pianista le gustaría que mientras interpreta alguna melodía, alguien del público se pare e interrumpa gritando ¡bravo! o intente corear ¡otro!, ¡otro!, ¡otro! procurando demostrar que le gusto y desea que el pianista vuelva con más interpretaciones... Todo tiene su momento.

En alguna medida estos actos también son culturales y ya que he tocado este punto voy a compartirles una experiencia que por supuesto es muy posible que algunos ya la hayan experimentado pero no está demás compartirla para comentarla…

Habitualmente cuando vemos algún espectáculo, en la parte final todos aplaudimos para demostrar que fue de nuestro agrado, a veces intentando que el artista salga nuevamente o simplemente como una forma de felicitación y/o expresión de que nos gustó lo que hemos visto u oído. El aplauso es el alimento de los artistas dicen por ahí, pero ¿Alguna vez prestaron atención al sonido ensordecedor que hace el aplauso de toda una audiencia? Todos aplaudimos a nuestro ritmo, algunos, más fuerte otros más lento y otros hasta expresan a gritos su conformidad y complacencia con lo visto, para nosotros es normal, sin embargo si hacemos un análisis comparativo con los aplausos en distintos lugares o países donde la cultura es distinta podemos ver que nuestro comportamiento puede ser poco menos que desordenado para otros.

Qué pensarían las personas de países de Europa del Este por ejemplo, si acuden al teatro en nuestra ciudad para ver una determinada obra y que al finalizar todos se pongan a aplaudir, cada uno a su ritmo provocando cierto desorden que para nosotros es normal (valga la redundancia), y realmente no nos molesta pero para ellos es distinto pues en su cultura la costumbre es aplaudir a un solo ritmo, todos juntos y con la misma cadencia de tiempo.

Este solo es un pequeño ejemplo para mostrar que algunas costumbres son culturales y es bueno saberlas, esto se aprende aprovechando las oportunidades que nos da la vida para formarnos, ganando experiencia en nuestro día a día y si es viajando mejor aún pero no es un secreto que una buena lectura, está al alcance de todos. Estos últimos ejemplos son las competencias existenciales que pueden ser factores individuales o de conocimiento.

Entonces, como diría mi estimado colega español Carlos Fuente: “Saber ser y saber estar es comportarse de acuerdo al entorno en el que te encuentres, sin que ello suponga la pérdida de tu propia personalidad”

Esto, también aplica perfectamente en las RRSS, no por que estemos detrás de un teclado vamos a comportarnos sin importar lo que los demás piensan, es parte de la etiqueta en este caso de la NETiqueta, pensar en el bienestar de los demás y sobre todo el respeto por los demás, la base fundamental para todo es el respeto.

A raíz de los acontecimientos de los dos últimos años, se han formado muchos grupos de ayuda y solidaridad en WhatsApp, algunos de comida, otros para seguridad de condominios y/o zonas, inclusive de canes extraviados y también de adopción de os mismos…

Cada fin es respetable y los administradores de cada grupo ponen los lineamientos y dará las directrices para el buen funcionamiento del grupo, con el objeto de que el fin del mismo no se vea afectado. Lo que nosotros debemos hacer es respetar al pie de la letra la razón de la existencia de ese grupo y darle el uso que como dije anteriormente ya está reglamentado por el administrador, eso se llama respeto.

Si pertenecemos a un grupo de Whatsapp que esta creado con el fin de tener comunicación entre los integrantes de un condominio, para ver temas de seguridad por ejemplo, es de muy mal gusto que personas que deciden tener un emprendimiento de comida, saturen ese canal de comunicación con fotos y ofertas de pastelitos o que los amantes de perritos inunden ese canal con información referente a sus intereses. Por supuesto cada interés es muy respetable y por supuesto tienen derecho a comunicarse pero deben buscar el espacio necesario para no invadir uno que tiene otro fin. Para lograr eso es suficiente con crear otro grupo para expresarse o vender libremente, seguro la gente que ingrese a ese nuevo grupo estará contenta de recibir solo esa información, y señores no se trata de empatía o tolerancia… se trata de saber ser y saber estar, todo tiene su lugar y lo que debemos hacer es respetar.

El protocolo social y la etiqueta, nos brinda pautas y recomendaciones para saber ser y saber estar donde el formalismo y la rigidez no debería existir pero debemos estar conscientes que el origen mismo del saber ser y saber estar es el respeto, pues es la base de todo.

Para terminar, no puedo dejar de mencionar que en Bolivia, hoy jueves 27 de mayo celebramos el día de la madre, y deseo rendir mi homenaje a todas las mamás que día a día procuran el bienestar de sus hijos, con amor paciencia y tolerancia, madres que son el sostén de sus hogares en muchos casos, abuelas, tías, hijas, sobrinas, todas quienes tienen este preciado rol en la vida, nuestro privilegio como mujeres.

Las mujeres fuimos bendecidas para dar paso a nuevas vidas, benditas todas aquellas que cumplen esta hermosa misión de madre.

¡Feliz día de la madre!



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